En Japón todo funciona perfectamente, la gente hace lo que
tiene que hacer,
los trenes funcionan, todo el mundo tiene trabajo, todos tienen dinero
para vivir (La pobreza extrema es casi inexistente), los chavales
estudian y según el último estudio de la OCDE son los segundos mejores
del mundo, las empresas Japonesas están por todo el mundo y la economía
japonesa es la segunda del mundo, la tecnología japonesa se podría
considerar en muchos aspectos como la más avanzada del mundo, Tokyo
siendo la zona urbana más
grande del mundo
es la ciudad más limpia que he visto nunca, la gente gana mucha pasta,
si te das un paseo por la noche en Shinjuku o Shibuya te das cuenta de
que la gente se lo pasa canica de fiesta cualquier día de la semana
(Tokyo es conocida como la ciudad que nunca duerme)….
¿Genial no? Pues no (A partir de ahora viene MI opinión personal, que
puede diferir de la realidad). Cuando empiezas a conocer a japoneses, a
hablar con ellos y te cuentan que trabajan 13-14 o incluso más horas al
día sólo para que la empresa vaya bien, te das cuenta de que algo
falla. En Japón hay una cultura de admiración por las empresas, cuando
alguien se presenta muchas veces se dice antes el nombre de la empresa y
luego el de la persona (Es el caso de las Meishi, tarjetas que se
intercambian los japoneses para mantener el contacto donde el nombre de
la empresa aparece primero, hablaremos más de las Meishi en el futuro).
La empresa es lo más importante, hay que darlo todo por la empresa,
hay que seguir sus normas a rajatabla. En definitiva, los japoneses
Hacen, lo que tienen que hacer. Cuando alguien está currando en una empresa, nadie se queja, nadie crea algo nuevo por peligro a meterse en líos, no hacen
huelgas
nunca. La estructura de las empresas japonesas es muy muy rígida, hay
que hacerlo todo según está escrito en las normas. Por ejemplo, si
quieres introducir algún cambio importante en el proyecto que estás
haciendo tienes que rellenar un papel con la idea, y ese papel tiene que
firmarse por todos las personas a las que pueda incumbir. Si hay alguna
que no está de acuerdo, el cambio no se llevará a cabo. Normalmente
para conseguir todas las firmas pasan varias semanas e incluso meses.
Eso sí, gracias a este sistema no suelen haber conflictos, los japoneses
ante todo evitan el enfrentamiento directo. Los
japoneses, simplemente van a trabajar cada día, no se quejan, llegan
puntualmente y nunca se van a la hora, SIEMPRE hay que hacer varias
horas extra. Lo de las horas extra es como una obligación.
Una de las formas preferidas de los japoneses para quejarse, para
meterse con el jefe, con la empresa etc. es cuando están de fiesta
bebiendo (Nomikai). Cuando vas con los colegas de trabajo, y con los
jefes a cenar y beber, una vez entras en el bar estás oficialmente
borracho. Da igual si bebes solo Té, puedes decir lo que quieras porque
oficialmente TODOS están borrachos. Normalmente los japoneses le dan a
la cerveza y terminan metíendose con su jefe delante de sus narices;
buen sistema para tratar el estrés. Esto que os cuento es de lo más
normal, por mucho que os sorprenda. También hay otra norma no escrita:
al día siguiente después de la fiesta no se puede comentar nada sobre la
noche anterior. Por eso, todo seguirá igual, el jefe seguirá haciendo
lo que debe igual que siempre y los trabajadores también, aunque haya
cosas que no les guste. Cambiar las cosas en Japón es difícil, todo va
lento, hay que hacer mil papeles, todos tienen que estar de acuerdo, se
hacen miles de reuniones. Pero una vez se hacen las cosas, suelen
funcionar a la perfección, todo va bien.
¿Cómo hay que hacer las cosas?: ¿Rápido y Bien?, ¿Rápido y Mal?, ¿Lento y Bien (Japón)?, ¿Lento y Mal (España)?
Los japoneses suelen decir que hay que hacer horas extras para ayudar
a la economía Japonesa, hay que ayudar a Japón a salir de la crisis,
hay que darlo todo por Japón y por la empresa. Es como una especie de
obsesión.
La conclusión es que en Japón todo el mundo sigue el cauce del río,
la burocracia es muy rígida y todos siguen las normas escritas. Y todo
funciona a la perfección, es admirable, pero siempre hay cosas que se
pueden mejorar y por miedo a ser rechazado en la sociedad o por la
empresa, nadie hace nada para evitarlo. Hay muchos problemas con el
exceso de trabajo, con la prostitución infantil, con los
tocaculos en los trenes, con los
yakuza, con los
suicidios
por poner algunos ejemplos. Y nadie dice nada, nadie hace nada,
simplemente hacen como si no pasara nada, como si fuera normal.
Simplemente siguen el camino trazado sin complicarse la vida.
Sin lugar a dudas, los
Japoneses impregnan un valor ético a todo el trabajo que realizan.
Cuando se ve trabajar a los Japoneses impresiona la diligencia y las
ganas de hacerlo bien y rápido que ponen en todo lo que hacen, incluso
en los trabajos menos cualificados. Por ejemplo, nunca he visto en Japón
a un guarda de seguridad sin hacer nada, todos y remarco todos están
vigilando y mirando a todo y todos con cuidado. Yo antes estaba más
acostumbrado a ver a guardias de seguridad sentados en algún sitio y
pensaba que con su sola presencia bastaba. Ahora creo que no, que
podrían también vigilar. Me sigue impresionando ver a las mujeres de la
limpieza limpiando en Japón, porque limpian hasta donde está limpio,
incluso en los sitios que nadie ve ellas limpian. Y así multitud de
ejemplos del día a día.
Los Japoneses tienen un sentimiento de orgullo en su trabajo y ganas de
hacerlo lo mejor posible en cada momento. Este sentimiento de trabajar
duro y hacer bien las cosas puede ser debido a los dos mil años de
cultivo de las pequeñas parcelas de arroz que poseían. En Japón la
tierra está dividida en parcelas pequeñas que impiden el uso de bueyes o
caballos como ayuda para el cultivo, con lo que prácticamente todo el
trabajo tenían que hacerlo a mano. Lo que significaba que cuanto más
trabajaban más lograban recolectar y su familia podía comer mejor con lo
que ellos se sentían a la larga más satisfechos y orgullosos. Además en
la época de los samuráis, que eran como los señores feudales españoles,
los agricultores tenían que pagarles una cantidad de arroz determinada
como tributo con lo que cualquier incremento en la cosecha era un
beneficio directo a su familia por lo que trabajaban cuanto más y mejor
podían. Este sentimiento del trabajo duro se ha ido manteniendo hasta
nuestros días, aunque ahora la recompensa no sea ya la recolección de la
cosecha sino el salario de fin de mes. Prácticamente lo mismo.
Otro de los valores que afectan a este trabajo duro es la tradicional
filosofía Japonesa del honor en lo que se está haciendo, así existe una
profunda conciencia social de la ética en el trabajo, algo de lo que
España tiene mucho que aprender.
Otro factor a considerar es la era que siguió a la Restauración Meiji en
que la sociedad cambió sustancialmente cambiando de raíz el orden
social. Desaparecieron las clases tradicionales divididas en
agricultores y señores de la guerra para dar paso a todo un abanico de
profesiones liberales, administrativos, funcionarios, militares de
carrera etc. que al ser nuevos debían esforzarse mucho en su trabajo y
probar que eran mejores que el resto para sobrevivir y alcanzar un nuevo
estatus social, tan importante en la sociedad Japonesa.
Todos los factores mencionados han hecho del trabajo duro un rasgo común
de los Japoneses que les ha llevado a ser en pocos años la segunda
potencia económica del mundo.
Por otro lado, no hay que olvidar que todo este esfuerzo y trabajo duro
trae consigo una clara merma en su calidad de vida, y en los últimos
años parece que existe una presión cada vez mayor de la gente para no
concentrarse sólo en el trabajo e intentar vivir su vida de una manera
más placentera.
Está claro que los Japoneses viven para trabajar y los Españoles
trabajamos para vivir. Como consecuencia los Japoneses son felices el
tiempo que están trabajando y los Españoles normalmente somos infelices
durante ese tiempo. No sería más lógico intentar llegar al termino
medio. Me gustaría encontrar un trabajo que me llene, me haga sentir
orgulloso con lo que estoy haciendo y me haga sentir feliz cuando voy a
trabajar. Porque hoy por hoy y hasta que alguien descubra otra cosa, el
trabajo es necesario para vivir con lo que yo quiero por lo menos
disfrutarlo.
Leer más:
http://www.verjapon.com/p/por-que-los-japoneses-trabajan-duro.htmEn Japón todo funciona perfectamente, la gente hace lo que
tiene que hacer,
los trenes funcionan, todo el mundo tiene trabajo, todos tienen dinero
para vivir (La pobreza extrema es casi inexistente), los chavales
estudian y según el último estudio de la OCDE son los segundos mejores
del mundo, las empresas Japonesas están por todo el mundo y la economía
japonesa es la segunda del mundo, la tecnología japonesa se podría
considerar en muchos aspectos como la más avanzada del mundo, Tokyo
siendo la zona urbana más
grande del mundo
es la ciudad más limpia que he visto nunca, la gente gana mucha pasta,
si te das un paseo por la noche en Shinjuku o Shibuya te das cuenta de
que la gente se lo pasa canica de fiesta cualquier día de la semana
(Tokyo es conocida como la ciudad que nunca duerme)….
¿Genial no? Pues no (A partir de ahora viene MI opinión personal, que
puede diferir de la realidad). Cuando empiezas a conocer a japoneses, a
hablar con ellos y te cuentan que trabajan 13-14 o incluso más horas al
día sólo para que la empresa vaya bien, te das cuenta de que algo
falla. En Japón hay una cultura de admiración por las empresas, cuando
alguien se presenta muchas veces se dice antes el nombre de la empresa y
luego el de la persona (Es el caso de las Meishi, tarjetas que se
intercambian los japoneses para mantener el contacto donde el nombre de
la empresa aparece primero, hablaremos más de las Meishi en el futuro).
La empresa es lo más importante, hay que darlo todo por la empresa,
hay que seguir sus normas a rajatabla. En definitiva, los japoneses
Hacen, lo que tienen que hacer. Cuando alguien está currando en una empresa, nadie se queja, nadie crea algo nuevo por peligro a meterse en líos, no hacen
huelgas
nunca. La estructura de las empresas japonesas es muy muy rígida, hay
que hacerlo todo según está escrito en las normas. Por ejemplo, si
quieres introducir algún cambio importante en el proyecto que estás
haciendo tienes que rellenar un papel con la idea, y ese papel tiene que
firmarse por todos las personas a las que pueda incumbir. Si hay alguna
que no está de acuerdo, el cambio no se llevará a cabo. Normalmente
para conseguir todas las firmas pasan varias semanas e incluso meses.
Eso sí, gracias a este sistema no suelen haber conflictos, los japoneses
ante todo evitan el enfrentamiento directo. Los
japoneses, simplemente van a trabajar cada día, no se quejan, llegan
puntualmente y nunca se van a la hora, SIEMPRE hay que hacer varias
horas extra. Lo de las horas extra es como una obligación.
Una de las formas preferidas de los japoneses para quejarse, para
meterse con el jefe, con la empresa etc. es cuando están de fiesta
bebiendo (Nomikai). Cuando vas con los colegas de trabajo, y con los
jefes a cenar y beber, una vez entras en el bar estás oficialmente
borracho. Da igual si bebes solo Té, puedes decir lo que quieras porque
oficialmente TODOS están borrachos. Normalmente los japoneses le dan a
la cerveza y terminan metíendose con su jefe delante de sus narices;
buen sistema para tratar el estrés. Esto que os cuento es de lo más
normal, por mucho que os sorprenda. También hay otra norma no escrita:
al día siguiente después de la fiesta no se puede comentar nada sobre la
noche anterior. Por eso, todo seguirá igual, el jefe seguirá haciendo
lo que debe igual que siempre y los trabajadores también, aunque haya
cosas que no les guste. Cambiar las cosas en Japón es difícil, todo va
lento, hay que hacer mil papeles, todos tienen que estar de acuerdo, se
hacen miles de reuniones. Pero una vez se hacen las cosas, suelen
funcionar a la perfección, todo va bien.
¿Cómo hay que hacer las cosas?: ¿Rápido y Bien?, ¿Rápido y Mal?, ¿Lento y Bien (Japón)?, ¿Lento y Mal (España)?
Los japoneses suelen decir que hay que hacer horas extras para ayudar
a la economía Japonesa, hay que ayudar a Japón a salir de la crisis,
hay que darlo todo por Japón y por la empresa. Es como una especie de
obsesión.
La conclusión es que en Japón todo el mundo sigue el cauce del río,
la burocracia es muy rígida y todos siguen las normas escritas. Y todo
funciona a la perfección, es admirable, pero siempre hay cosas que se
pueden mejorar y por miedo a ser rechazado en la sociedad o por la
empresa, nadie hace nada para evitarlo. Hay muchos problemas con el
exceso de trabajo, con la prostitución infantil, con los
tocaculos en los trenes, con los
yakuza, con los
suicidios
por poner algunos ejemplos. Y nadie dice nada, nadie hace nada,
simplemente hacen como si no pasara nada, como si fuera normal.
Simplemente siguen el camino trazado sin complicarse la vida.